A la presión arterial alta, o hipertensión, se le llama «el asesino silencioso» por una razón: la mayoría de las personas que la tienen se sienten bien. No duele ni avisa, pero con los años puede dañar el corazón, el cerebro, los riñones y los ojos.
Por qué no da síntomas
La presión alta obliga a su corazón a trabajar más fuerte y va desgastando las paredes de las arterias poco a poco. Ese daño ocurre por dentro, sin dolor. Muchas personas se enteran de que tienen presión alta en una visita médica de rutina, o después de un problema serio.
Qué puede causar si no se controla
- Ataque al corazón e insuficiencia cardíaca.
- Derrame cerebral.
- Daño a los riñones.
- Problemas de la vista.
Cómo saber si la tiene
La única manera de saberlo es medirse la presión. En cada visita a su médico primario le tomamos la presión. Si sus números salen altos, le pediremos repetir la medida en otras visitas o en casa, porque una sola lectura no basta para hacer un diagnóstico. Su médico le dirá cuál es la meta para usted.
Si se mide en casa:
- Siéntese y descanse cinco minutos antes, con la espalda apoyada y los pies en el piso.
- Use un aparato de brazo, con el brazalete de su tamaño.
- Evite el café, el cigarrillo y el ejercicio 30 minutos antes.
- Anote los resultados y tráigalos a su cita.
Qué puede hacer para controlarla
- Reducir la sal y los alimentos procesados.
- Moverse más: caminar a paso rápido la mayoría de los días ayuda.
- Mantener un peso saludable.
- Limitar el alcohol y dejar de fumar.
- Tomar sus medicamentos todos los días, aunque se sienta bien. Si le causan molestias, háblelo con su médico antes de dejarlos.
Cuándo es una emergencia
Si su presión está muy alta y además tiene dolor de pecho, falta de aire, debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o cambios repentinos en la visión, llame al 911.
Cómo le ayuda su médico primario
Le medimos la presión en cada visita, buscamos las causas y los factores de riesgo, y ajustamos el tratamiento con usted. Controlar la presión es un trabajo en equipo, y el seguimiento regular es lo que hace la diferencia.
